30 jul 2026

Cruising: qué es, significado y salud sexual LGTBIQ+



El cruising es una práctica sexual que consiste en buscar encuentros íntimos, normalmente anónimos o espontáneos, en espacios públicos o semipúblicos. Aunque suele asociarse especialmente a hombres gays y bisexuales, puede tener significados distintos para cada persona: deseo, libertad, exploración, anonimato, culpa, ansiedad o incluso miedo.

No todas las personas que practican cruising viven esta experiencia de la misma manera. Para algunas puede formar parte de una sexualidad libre y consentida; para otras, puede convertirse en una conducta difícil de controlar, especialmente cuando aparece malestar, culpa, riesgo o sensación de dependencia.

Desde Tú Yo Psicólogos LGTBIQ+ hablamos del cruising sin juicio, desde una mirada afirmativa, centrada en la salud sexual, el bienestar emocional y la relación que cada persona tiene con su deseo.

Cruising gay y espacios de encuentro

Históricamente, el cruising ha estado vinculado a espacios de encuentro donde muchas personas, especialmente hombres gays y bisexuales, podían explorar su deseo en contextos de anonimato. Para algunas personas, ese anonimato puede vivirse como libertad; para otras, puede estar relacionado con miedo, ocultamiento, culpa o dificultad para vivir la sexualidad de forma integrada.

Lo importante no es juzgar la práctica, sino entender qué lugar ocupa en la vida de cada persona: si se vive desde el deseo, el consentimiento y el autocuidado, o si aparece como una conducta que genera sufrimiento, riesgo o pérdida de control.
¿Qué significa hacer cruising?

Hacer cruising significa buscar encuentros sexuales de forma espontánea o anónima, normalmente en determinados espacios donde otras personas también acuden con esa intención. Para algunas personas, puede vivirse como una experiencia de libertad, exploración o deseo. Para otras, puede estar vinculada al ocultamiento, la soledad, la culpa o la dificultad para integrar la propia sexualidad.

Lo importante no es juzgar la práctica, sino entender qué lugar ocupa en la vida de cada persona. No es lo mismo vivir el cruising desde el deseo, el consentimiento y el autocuidado, que sentirlo como una conducta que genera sufrimiento, exposición al riesgo o pérdida de control.

Riesgos y consecuencias del cruising

Aunque para algunas personas el cruising puede ser una experiencia intensa o excitante, no está exenta de consecuencias adversas. Además del bienestar emocional, también es importante cuidar la salud sexual. Para ampliar información fiable sobre prevención, pruebas y cuidados, puedes consultar la información del Ministerio de Sanidad sobre infecciones de transmisión sexual (ITS).

Entre los efectos más comunes encontramos:
Baja tolerancia a la frustración o miedo al rechazo.
Dificultades en la gestión emocional.
Deseo sexual compulsivo.
Apego inseguro, celos o desconfianza en los vínculos.
Creencia de que no es posible una relación sana fuera de este contexto.
Sensación de soledad, vacío o apatía.
Culpa o “resaca emocional” tras los encuentros.
Dependencia de la conducta.
Sentimientos de despersonalización.
Dificultades para mantener una relación estable.
Exposición a conductas de riesgo (agresiones, robos, amenazas, etc.).

Impacto en la salud mental

La práctica compulsiva del cruising puede tener efectos serios sobre el bienestar psicológico. Algunas de las consecuencias más frecuentes son: 

Malestar emocional general.
Ansiedad.
Depresión.
Problemas de autoestima.
Trastornos del sueño como insomnio.

¿Cuándo se convierte el cruising en un problema?

Cada persona es libre de vivir su sexualidad como desee, siempre que no cause daño a otras personas ni le genere sufrimiento a sí misma. El cruising empieza a ser problemático cuando:Se utiliza como forma de evasión de la realidad.
Se convierte en una necesidad difícil de controlar.
Genera malestar o culpa.
Aumenta la exposición a situaciones de riesgo.
Dificulta la posibilidad de establecer relaciones afectivas estables.
Obliga a ocultar o mentir sobre el comportamiento.
Interfiere con la vida cotidiana o con el bienestar general.

¿Cómo superar una adicción al cruising?

Superar una adicción al cruising requiere un proceso de toma de conciencia, compromiso personal y constancia. Algunos pasos importantes para empezar este camino son:Reconocer que existe un problema.
Buscar apoyo, tanto en personas de confianza como en profesionales.
Identificar los desencadenantes emocionales o situacionales.
Establecer límites y evitar situaciones de riesgo.
Sustituir esta conducta por actividades saludables o enriquecedoras.
Aprender a manejar el estrés y las emociones difíciles.
Reforzar la autoestima y establecer metas personales.
No frustrarse ante recaídas o dificultades.
Contar con la ayuda de un profesional especializado.

¿Qué puede ofrecerte un psicólogo especializado en adicción sexual?

Un psicólogo con experiencia en adicciones puede ofrecer un espacio seguro y libre de juicio para trabajar en profundidad esta problemática. Algunas herramientas que se pueden abordar en terapia incluyen:
Psicoeducación emocional: aprender a identificar y gestionar emociones.
Comprensión del funcionamiento de la adicción sexual.
Análisis del origen y mantenimiento del comportamiento.
Evaluación del impacto del cruising en la vida personal.
Identificación de excusas y distorsiones cognitivas.
Desarrollo de estrategias de autocontrol.
Prevención de recaídas.
Acompañamiento emocional en momentos de crisis.
Coordinación con otros profesionales si fuera necesario.

Dormir bien para envejecer mejor

Dormir bien es fundamental para mantener una buena salud y resulta especialmente importante en las personas mayores. Mantener un ritmo de vida matutino puede favorecer la movilidad en la vejez, siempre que vaya acompañado de una vida activa. Sin embargo, factores como la contaminación lumínica o el uso de somníferos pueden dificultar un descanso verdaderamente reparador.

En un estudio reciente con 151 personas de entre 62 y 92 años, todas ellas estudiantes del Programa Universitario para Mayores de la Universidad de Oviedo (PUMUO), observamos que incluso en personas físicamente activas, con una intensa vida social y altas puntuaciones en pruebas cognitivas, los ritmos biológicos internos siguen desempeñando un papel determinante en la salud.

En concreto, los sujetos del estudio encarnaban el perfil del envejecimiento activo, realizaban ejercicio físico regular –como caminar, gimnasia de mantenimiento o pilates– y obtenían puntuaciones excelentes en todas las pruebas físicas y cognitivas

En los test de movilidad, sus medias se situaron en el rango de “bajo riesgo de caídas”, lo que indica una agilidad envidiable. De igual forma, en los test cognitivos sus resultados rozaron el máximo de la escala, lo que demuestra una lucidez y una capacidad mental sobresalientes.

Pero a pesar del envidiable nivel de actividad de los participantes, el sueño seguía siendo el gran talón de Aquiles para muchos de ellos.

Todos conocemos a alguien que salta de la cama con energía al amanecer (llamados “alondras”) y a quien rinde mejor cuando cae el sol (los “búhos”). Esta preferencia natural se llama cronotipo y no es un simple hábito: es la predisposición biológica de nuestro cuerpo para estar alerta o descansar a determinadas horas del día

Es muy común que, con el paso de los años, las personas experimenten un avance de fase. Esto significa que nuestro reloj biológico se adelanta, empezamos a sentir sueño antes por la noche y nos despertamos de forma natural de madrugada.

Por este motivo, los resultados con nuestros participantes fueron los esperables: casi la mitad de ellos eran del tipo matutino. Lo más revelador es que estas personas demostraron un equilibrio y una movilidad superiores a los de perfil vespertino. Los búhos del grupo obtuvieron puntuaciones satisfactorias, pero más bajas en las pruebas de estabilidad.

Esto sugiere que vivir en sintonía con la luz natural favorece una mejor coordinación motora. En las personas mayores, ese pequeño margen de estabilidad puede ser clave para prevenir caídas
El sueño no es igual para todos

Dormir bien no es solo un placer: es el “taller” de reparación de nuestro organismo. Durante la noche, el cerebro se limpia de toxinas y los músculos se regeneran para mantenernos ágiles. Sin embargo, este proceso no se desarrolla de la misma manera en todas las personas.

Uno de los hallazgos más llamativos es que las mujeres presentan peor calidad de sueño que los hombres, con más despertares nocturnos asociados, por ejemplo, a dolores físicos o sofocos. Además, se identificaron dos grandes enemigos del descanso:La luz nocturna. Dormir con claridad en la habitación o usar dispositivos electrónicos antes de acostarse empeora drásticamente la calidad del sueño. Un descanso reparador debe ser ininterrumpido y profundo, permitiendo que el cuerpo complete sus ciclos naturales. Si hay luz, el sueño se vuelve ligero y fragmentado, lo que provoca que nos despertemos con una sensación de agotamiento, como si no hubiéramos descansado.
Los fármacos para dormir. El uso de esta medicación se asocia con un menor rendimiento cognitivo. En términos sencillos, estas pastillas podrían estar nublando la agilidad mental y la memoria de quienes las consumen. Por ello es fundamental que cualquier ajuste o cambio en la medicación se realice siempre bajo supervisión médica.
Claves para un envejecimiento activo
Para que nuestro cuerpo sepa que es hora de dormir, necesitamos mantener una “higiene de luz” un par de horas antes de acostarnos. Lo ideal es usar luces tenues y cálidas en casa y evitar las pantallas de móviles y tablets. En caso de despertarnos a medianoche es importante mantenernos a oscuras lo máximo posible. Esto ayuda a que el cerebro fabrique melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño y facilita el descanso

En el caso de los adultos mayores, las guías médicas son claras: las pastillas para dormir deben ser la última opción. Si se usan, debe ser por periodos breves y a dosis muy bajas. Lo más recomendable es apostar por estrategias naturales, como rutinas fijas y terapia especializada, que ataquen la raíz del insomnio sin generar dependencia.

Sin duda, para valernos por nosotros mismos -incluso a edades avanzadas- no basta con estudiar y mantenernos activos: también hay que escuchar al reloj biológico y cuidar la calidad del sueño.

25 jul 2026

CASAS CLUB ArequipaGAY

 



CASA BLANCA
Distrito: José Luis Bustamante y Rivero
Atención: Martes, jueves y sábados

MICKY´S CLUB
Distrito: Miraflores
Atención: Sábados 

La profilaxis preexposición (PrEP) es un medicamento que se usa para prevenir el VIH


La profilaxis preexposición (PrEP) es un medicamento que se usa para prevenir el VIH . Contiene fármacos antirretrovirales (ARV) para que, si hay exposición al VIH, el virus no pueda reproducirse ni propagarse por el cuerpo y finalmente muera.

La PrEP solo debe ser utilizada por personas que no viven con el VIH, y cuando se toma según lo prescrito es altamente efectiva, reduciendo la probabilidad de transmisión del VIH en aproximadamente un 99 %. Por lo tanto, la probabilidad de contraer el VIH de alguien que toma PrEP según lo prescrito y no consume drogas por vía intravenosa es extremadamente baja.

¿Quiénes deberían tomar PrEP?

La PrEP puede ser utilizada por cualquier persona que no viva con el VIH, pero que pueda tener una mayor probabilidad de adquirirlo. Esto incluye: Personas que mantienen relaciones sexuales con una pareja seropositiva.
Personas que mantienen relaciones sexuales sin preservativo con una o más parejas y desconocen su estado serológico respecto al VIH.
Personas que intercambian sexo por dinero, drogas, alojamiento u otro motivo.
Personas que se inyectan drogas.

Si tienes una pareja que está en tratamiento antirretroviral (TAR) y tiene una carga viral indetectable, no puedes contraer el VIH de ella; por lo tanto, es posible que no necesites la PrEP. 
Este concepto, conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I) , significa que cuando los niveles de VIH son lo suficientemente bajos como para no ser detectados por una prueba, el virus no se puede transmitir sexualmente.

Si cree que tiene probabilidades de contraer el VIH, hable con su médico sobre cómo comenzar la profilaxis preexposición (PrEP). Al decidir si la PrEP es adecuada para usted, usted y su equipo médico hablarán sobre temas como su historial sexual, el consumo de drogas, su historial de salud, los posibles efectos secundarios y cualquier otra inquietud. 

 Siempre es importante ser honesto con su profesional de la salud para garantizar que usted tenga la estrategia de prevención del VIH más eficaz y apropiada .

Si estás intentando quedar embarazada o ya lo estás, habla con tu médico sobre los riesgos y beneficios de la PrEP. No dejes de tomarla sin consultar con tu médico. 

Si vives con el VIH , no debes tomar PrEP. Tomar PrEP siendo VIH positivo podría generar resistencia a los medicamentos, lo que limitaría las opciones de tratamiento futuras. Esto significa que el virus del VIH podría volverse más difícil de tratar.

El VIH es una enfermedad crónica controlable

 


La década de los ochenta, fue sin duda la época más dura para las personas infectadas con VIH. Hoy, más de tres décadas después de aquel inicio, el Dr. Carlos Benites Villafane, Coordinador de la Estrategia Sanitaria de Control y Prevención de VIH del Ministerio de Salud (Minsa) desmitifica la enfermedad: el VIH es una dolencia crónica, como la diabetes o la hipertensión; las personas que la padecen pueden vivir más años, siempre que sean diagnosticadas a tiempo y reciban su tratamiento.

El primer caso de SIDA en el Perú se detectó en mayo de 1983; el Hospital Nacional Cayetano Heredia (HNCH) fue el que recibió a la primera persona con ese mal. Por coincidencia, ese mes y año en Francia, el Dr. LucMontagneir descubría el agente causal del SIDA, de una muestra de un paciente infectado con esta entonces nueva enfermedad.

En 1987, en Estados Unidos se presentaron varios medicamentos que podían frenar la aparición de las enfermedades infecciosas asociadas al virus; Cuando una persona aparecía con el VIH el pronóstico de vida no era superior a 18 meses.

En la actualidad se producen medicamentos muy avanzados. Uno de los tratamientos contra el VIH consiste en una tableta una vez al día, a diferencia de otros esquemas que utilizan hasta 14 medicamentos al día.
De esta forma, “el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica que tiene control, pero no cura. Guardando las proporciones de gravedad y sensibilidad social, es equivalente a la hipertensión o a la diabetes, que son enfermedades crónicas que no tienen cura, pero pueden controlarse” explicó Benites Villafane.

El VIH ya no se considera una enfermedad mortal porque la sobrevida en pacientes con VIH es mayor en años, solo es mortal si no es diagnosticada y tratada a tiempo.

Entre el miedo y el estigma
El aporte de psicólogos y trabajadores sociales ayudan al paciente a manejar el temor, el estigma y frases recurrentes como: “Tengo VIH, me voy a morir”. Eso no es cierto y debemos revertirla en una situación objetiva que diga: “Tengo VIH, debo tratarme y voy a vivir muchos años”, sostuvo Benites Villafane.

“Los profesionales que trabajan con la persona infectada con VIH nos han ayudado mucho en este cambio y también en lo que se llama la adherencia: el paciente que empieza el tratamiento debe continuarlo. Si usted toma el tratamiento cuando quiere, lo único que hace es producir resistencia y mientras más resistencia, menos posibilidades de vida”, afirma el especialista.

Las investigaciones adelantadas en Estados Unidos y Francia han aportado grandes luces para entender el virus. No existe cura pero la humanidad cuenta con medicamentos para el control de la enfermedad.

La clave para que el VIH sea hoy un virus controlable son las combinaciones de drogas que se utilizan para atacarlo y que logran reducir de manera drástica la presencia del virus en el cuerpo de la persona infectada.

Esta situación dista mucho de la que tuvo lugar entre 1981, año en que se conocieron los primeros casos de SIDA, y 1996, cuando llegaron los llamados “cócteles” de drogas. “En ese período la enfermedad era mortal, y sólo se podía prolongar un poco la vida de los infectados”, recuerda el funcionario.

En febrero de 2004 se aprueba la norma técnica de Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) en adultos, que marca el inicio de la aplicación del TARGA en el Perú. En aquel momento el Estado invirtió para adquirirlo el 60 por ciento de la compra, con el apoyo financiero del fondo mundial que aportó el 40 por ciento restante.

Beneficios de cantar en la ducha

 Quien no cantó en la ducha es porque nunca se ha bañado, además, parece que dentro de ella nuestra voz se escucha como si realmente fuéramos cantantes. Los científicos explican la razón de las buenas canciones en la ducha.



Ya sea para entretenernos mientras nos lavamos o para liberar el estrés, cantar es bastante común y hasta beneficioso, igualmente, escuchamos mejor nuestra voz, pero, ¿Cómo la ducha logra mejorar los sonidos? Aquí está la respuesta.

Prácticamente todas las duchas tienen el mismo diseño, tres paredes y una puerta que forman un cuadrado a nuestro alrededor, y pues, eso es lo que provoca una mejor entonación.

Cuando cantamos en la ducha, nuestra voz no se dispersa y se pierde, en cambio, las ondas sonoras llegan a las paredes cercanas, que al estar hechas de cerámica y no tener irregularidades, genera un efecto de rebote en las ondas, haciéndonos percibir un sonido más grave y potente.

La concentración del sonido en la ducha provocada por el rebote de las ondas sonoras, hace que el sonido de las notas bajas aumente, asimismo, las ondas se mantienen durante más tiempo en el aire, logrando un sonido mucho más óptimo

En pocas palabras, la ducha funciona como una cavidad de resonancia, ya que permite la reflexión del sonido en sus paredes y por consiguiente incrementa las notas bajas y hace perdurar el sonido por más tiempo, lo que se traduce en una cualidad fónica, es decir, un mejor canto.


Beneficios de cantar en la ducha

Y es que además de hacernos sentir buenos cantantes, cantar en la ducha tiene sus beneficios, ya sea por la mañana antes de empezar la rutina o en la noche para terminarla, cantar es un alivio para el cuerpo.

Cuando cantamos, el cerebro libera las hormonas del placer (endorfinas y oxitocina), que a su vez disminuyen el estrés y las tensiones. El corazón también se ve beneficiado, ya que el ritmo cardíaco disminuye, la presión arterial se regula y llega suficiente oxígeno a la sangre

9 dic 2025

Fiestas de fin de año


 

Claves para recuperar la chispa en tu relación

Todos hemos pasado por eso: al principio, la pasión y la emoción de estar en una nueva relación parecen inagotables. Sin embargo, con el tiempo, la rutina y las responsabilidades pueden apagar esa chispa inicial. Pero, ¡no te preocupes! Recuperar la magia en tu relación es posible y más sencillo de lo que crees. Aquí te comparto 
8 maneras efectivas para reavivar la llama del amor y el deseo.

1. Respeta el espacio del otro

Puede parecer contradictorio, pero dar espacio a tu pareja puede acercarlos más. Permitir que tu pareja tenga tiempo para sus hobbies y amigos sin sentir celos o presión puede hacer maravillas. Imagina esto: después de un tiempo separados, volverán a encontrarse con más ganas de estar juntos. ¿Te suena tentador, verdad?

2. Sexualízate

El sexo no es solo una cuestión física; también es mental. Si has notado que el sexo en tu relación ha disminuido, intenta despertar tu interés sexual. Lee novelas eróticas, mira películas sensuales o explora tus fantasías. Cuando mantienes el sexo en tu mente, es más probable que lo busques activamente.

3. Comparte tus fantasías

Somos seres en constante cambio, y nuestras fantasías también evolucionan. Tómate un tiempo para descubrir tus nuevas fantasías y compártelas con tu pareja. Hablar abiertamente sobre lo que te excita puede ser una experiencia reveladora y muy estimulante.

4. Habla sin miedo de lo que te excita

Cruising: qué es, significado y salud sexual LGTBIQ+

El cruising es una práctica sexual que consiste en buscar encuentros íntimos, normalmente anónimos o espontáneos, en espacios públicos o sem...