25 jul 2026

CASAS CLUB ArequipaGAY

 


La profilaxis preexposición (PrEP) es un medicamento que se usa para prevenir el VIH


La profilaxis preexposición (PrEP) es un medicamento que se usa para prevenir el VIH . Contiene fármacos antirretrovirales (ARV) para que, si hay exposición al VIH, el virus no pueda reproducirse ni propagarse por el cuerpo y finalmente muera.

La PrEP solo debe ser utilizada por personas que no viven con el VIH, y cuando se toma según lo prescrito es altamente efectiva, reduciendo la probabilidad de transmisión del VIH en aproximadamente un 99 %. Por lo tanto, la probabilidad de contraer el VIH de alguien que toma PrEP según lo prescrito y no consume drogas por vía intravenosa es extremadamente baja.

¿Quiénes deberían tomar PrEP?

La PrEP puede ser utilizada por cualquier persona que no viva con el VIH, pero que pueda tener una mayor probabilidad de adquirirlo. Esto incluye: Personas que mantienen relaciones sexuales con una pareja seropositiva.
Personas que mantienen relaciones sexuales sin preservativo con una o más parejas y desconocen su estado serológico respecto al VIH.
Personas que intercambian sexo por dinero, drogas, alojamiento u otro motivo.
Personas que se inyectan drogas.

Si tienes una pareja que está en tratamiento antirretroviral (TAR) y tiene una carga viral indetectable, no puedes contraer el VIH de ella; por lo tanto, es posible que no necesites la PrEP. 
Este concepto, conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I) , significa que cuando los niveles de VIH son lo suficientemente bajos como para no ser detectados por una prueba, el virus no se puede transmitir sexualmente.

Si cree que tiene probabilidades de contraer el VIH, hable con su médico sobre cómo comenzar la profilaxis preexposición (PrEP). Al decidir si la PrEP es adecuada para usted, usted y su equipo médico hablarán sobre temas como su historial sexual, el consumo de drogas, su historial de salud, los posibles efectos secundarios y cualquier otra inquietud. 

 Siempre es importante ser honesto con su profesional de la salud para garantizar que usted tenga la estrategia de prevención del VIH más eficaz y apropiada .

Si estás intentando quedar embarazada o ya lo estás, habla con tu médico sobre los riesgos y beneficios de la PrEP. No dejes de tomarla sin consultar con tu médico. 

Si vives con el VIH , no debes tomar PrEP. Tomar PrEP siendo VIH positivo podría generar resistencia a los medicamentos, lo que limitaría las opciones de tratamiento futuras. Esto significa que el virus del VIH podría volverse más difícil de tratar.

El VIH es una enfermedad crónica controlable

 


La década de los ochenta, fue sin duda la época más dura para las personas infectadas con VIH. Hoy, más de tres décadas después de aquel inicio, el Dr. Carlos Benites Villafane, Coordinador de la Estrategia Sanitaria de Control y Prevención de VIH del Ministerio de Salud (Minsa) desmitifica la enfermedad: el VIH es una dolencia crónica, como la diabetes o la hipertensión; las personas que la padecen pueden vivir más años, siempre que sean diagnosticadas a tiempo y reciban su tratamiento.

El primer caso de SIDA en el Perú se detectó en mayo de 1983; el Hospital Nacional Cayetano Heredia (HNCH) fue el que recibió a la primera persona con ese mal. Por coincidencia, ese mes y año en Francia, el Dr. LucMontagneir descubría el agente causal del SIDA, de una muestra de un paciente infectado con esta entonces nueva enfermedad.

En 1987, en Estados Unidos se presentaron varios medicamentos que podían frenar la aparición de las enfermedades infecciosas asociadas al virus; Cuando una persona aparecía con el VIH el pronóstico de vida no era superior a 18 meses.

En la actualidad se producen medicamentos muy avanzados. Uno de los tratamientos contra el VIH consiste en una tableta una vez al día, a diferencia de otros esquemas que utilizan hasta 14 medicamentos al día.
De esta forma, “el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica que tiene control, pero no cura. Guardando las proporciones de gravedad y sensibilidad social, es equivalente a la hipertensión o a la diabetes, que son enfermedades crónicas que no tienen cura, pero pueden controlarse” explicó Benites Villafane.

El VIH ya no se considera una enfermedad mortal porque la sobrevida en pacientes con VIH es mayor en años, solo es mortal si no es diagnosticada y tratada a tiempo.

Entre el miedo y el estigma
El aporte de psicólogos y trabajadores sociales ayudan al paciente a manejar el temor, el estigma y frases recurrentes como: “Tengo VIH, me voy a morir”. Eso no es cierto y debemos revertirla en una situación objetiva que diga: “Tengo VIH, debo tratarme y voy a vivir muchos años”, sostuvo Benites Villafane.

“Los profesionales que trabajan con la persona infectada con VIH nos han ayudado mucho en este cambio y también en lo que se llama la adherencia: el paciente que empieza el tratamiento debe continuarlo. Si usted toma el tratamiento cuando quiere, lo único que hace es producir resistencia y mientras más resistencia, menos posibilidades de vida”, afirma el especialista.

Las investigaciones adelantadas en Estados Unidos y Francia han aportado grandes luces para entender el virus. No existe cura pero la humanidad cuenta con medicamentos para el control de la enfermedad.

La clave para que el VIH sea hoy un virus controlable son las combinaciones de drogas que se utilizan para atacarlo y que logran reducir de manera drástica la presencia del virus en el cuerpo de la persona infectada.

Esta situación dista mucho de la que tuvo lugar entre 1981, año en que se conocieron los primeros casos de SIDA, y 1996, cuando llegaron los llamados “cócteles” de drogas. “En ese período la enfermedad era mortal, y sólo se podía prolongar un poco la vida de los infectados”, recuerda el funcionario.

En febrero de 2004 se aprueba la norma técnica de Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) en adultos, que marca el inicio de la aplicación del TARGA en el Perú. En aquel momento el Estado invirtió para adquirirlo el 60 por ciento de la compra, con el apoyo financiero del fondo mundial que aportó el 40 por ciento restante.

Beneficios de cantar en la ducha

 Quien no cantó en la ducha es porque nunca se ha bañado, además, parece que dentro de ella nuestra voz se escucha como si realmente fuéramos cantantes. Los científicos explican la razón de las buenas canciones en la ducha.



Ya sea para entretenernos mientras nos lavamos o para liberar el estrés, cantar es bastante común y hasta beneficioso, igualmente, escuchamos mejor nuestra voz, pero, ¿Cómo la ducha logra mejorar los sonidos? Aquí está la respuesta.

Prácticamente todas las duchas tienen el mismo diseño, tres paredes y una puerta que forman un cuadrado a nuestro alrededor, y pues, eso es lo que provoca una mejor entonación.

Cuando cantamos en la ducha, nuestra voz no se dispersa y se pierde, en cambio, las ondas sonoras llegan a las paredes cercanas, que al estar hechas de cerámica y no tener irregularidades, genera un efecto de rebote en las ondas, haciéndonos percibir un sonido más grave y potente.

La concentración del sonido en la ducha provocada por el rebote de las ondas sonoras, hace que el sonido de las notas bajas aumente, asimismo, las ondas se mantienen durante más tiempo en el aire, logrando un sonido mucho más óptimo

En pocas palabras, la ducha funciona como una cavidad de resonancia, ya que permite la reflexión del sonido en sus paredes y por consiguiente incrementa las notas bajas y hace perdurar el sonido por más tiempo, lo que se traduce en una cualidad fónica, es decir, un mejor canto.


Beneficios de cantar en la ducha

Y es que además de hacernos sentir buenos cantantes, cantar en la ducha tiene sus beneficios, ya sea por la mañana antes de empezar la rutina o en la noche para terminarla, cantar es un alivio para el cuerpo.

Cuando cantamos, el cerebro libera las hormonas del placer (endorfinas y oxitocina), que a su vez disminuyen el estrés y las tensiones. El corazón también se ve beneficiado, ya que el ritmo cardíaco disminuye, la presión arterial se regula y llega suficiente oxígeno a la sangre

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