Historias de carne, es la novedad de este año en esta web. estas pueden ser fantasías o simplemente experiencias de vida. Si tu tiene una no dudes en compartirla.
Hola a todos, me presento soy Andrés, un chico de 26 años, guapo, masculino, con facciones marcadas, barbita corta, y algo marcado de gym. Esta serie de relatos comienza cuando tenía 16 años, y aunque habrán varios hombres involucrados, hay uno que hasta el día de hoy sigue siendo mi mayor deseo sexual. Espero que si les gustan estos relatos, pueda contarles hasta mis años más experimentados ahora en tiempos de pandemia.
La historia comienza en Santiago de Chile, cuando tenía 16 años. En esos tiempos ya se me empezaba a notar algo lo guapo, pero no me daba cuenta de mi atractivo ya que era súper introvertido. Asistía a clases extracurriculares de fútbol en el colegio, obligado por mis padres para hacerme socializar… si hubiera sido por mi me quedaba en casa y hacía deporte solo, no digamos que relacionarme con otras personas fuera mi fuerte, especialmente con adolescentes que sólo me hacían notar mi poca sociabilidad.
Claro que la mayor ventaja de ir a esas clases extracurriculares era poder ver a mis compañeros fibraditos desnudos en los vestuarios, y que mejor que sudados y moviendo esas vergotas entre muslos de carne camino a las duchas. Eran tiempos de muchas hormonas, difíciles de controlar, pero obligado a mantenerme a la raya por miedo a que me descubrieran mirándolos con lascivia, y principalmente porque yo mismo no aceptaba que me gustaran los hombres. Resta decir que siempre al llegar a casa me hacía unas largas sesiones de pajas imaginando todo tipo de fantasías en esos vestuarios.